Sobre la unificación monetaria en Cuba: dos enfoques.

Tomado de: http://jcguanche.wordpress.com/2013/10/28/sobre-la-unificacion-monetaria-en-cuba-dos-enfoques/

peso cubano

¿TERMINA LA DUALIDAD MONETARIA EN CUBA?

Por Carmelo Mesa-Lago

Corren rumores en La Habana que, después de 20 años, la doble moneda será unificada a fines de 2013 o en 2014; este artículo analiza la viabilidad de ese proyecto.

Desde 1994, en el punto peor de la crisis de los años 90, existe en Cuba una “dualidad monetaria”, porque circulan dos monedas: el peso “nacional” (CUP) y el peso “convertible” (CUC), una medida motivada por la fuerte depreciación del peso y la autorización de la circulación del dólar de EEUU. El CUC no es realmente “convertible” pues su valor se fija unilateralmente por el gobierno en vez de por el mercado internacional y ninguna de las dos monedas es transada en el exterior. El cambio actual es de 24 CUP por un CUC (para su venta) y 25 por uno (para su compra por la población). Pero en las empresas y entidades estatales un CUP es igual a un CUC.

La dualidad creó una segmentación: parte de la economía funciona en CUC (contabilidad monetaria-financiera, venta de mercancías en tiendas de divisas —TRD) y otra parte en CUP (cuentas nacionales, presupuestos, salarios, pensiones, pagos del acopio, precios de productos racionados, tarifas de servicios públicos, ahorro de la población).      En 2004 el dólar dejó de ser moneda de curso legal; la población debe canjearlo por CUC en las casas de cambio del gobierno (CADECA) para ser aceptado por entidades estatales.

Hasta 2004 el cambio del CUC y el dólar era par y se le imponía un gravamen de 10 %, aunque no al cambio de euros y otras divisas. En 2005 se aumentó en 8 % el valor del CUC respecto a todas las divisas, y se le cargó una comisión de 3,5 %, lo cual tuvo efectos adversos (encareció las tarifas turísticas y menguó el número de visitantes). En 2011 Raúl devaluó el CUC, eliminando el 8 % citado, de manera que el CUC y el dólar vuelven a estar a la par, pero sigue cobrándose la comisión de 3,5 % y el gravamen de 10 % al dólar, por lo cual un CUC equivale a sólo US$0,86. Aún con esta devaluación, el CUC continúa artificialmente sobrevaluado y provoca efectos adversos.

EFECTOS ECONÓMICO-SOCIALES ADVERSOS DE LA DUALIDAD      Según Jorge Mattar de la CEPAL, la doble moneda crea distorsiones en contabilidad fiscal y en política monetaria e impide la creación de un mercado verdaderamente financiero. También distorsiona los costos (en el caso del azúcar los hizo insostenibles), lo cual impide conocer con certeza la productividad de las empresas, reduce el tamaño del mercado interno y de las cadenas económicas, y esconde subsidios e impuestos incorrectamente asignados. El sobrevaluado CUC incrementa el valor de las exportaciones a la par que reduce el valor de las importaciones, lo cual agrava el déficit en la balanza comercial de mercancías que en 2011 sobrepasó US$7.000 millones.

Hay también efectos sociales negativos. Los salarios y pensiones —oficialmente reconocidos como insuficientes para cubrir las necesidades básicas— se abonan en CUP, mientras que las compras que hace la población en el mercado informal y en las TRD (—a fin de suplementar las magras raciones de alimentos que sólo alcanzan para 10 días al mes—) se pagan en CUC. Además, la doble moneda expande las desigualdades en el ingreso. Por ejemplo, el salario promedio mensual estatal en 2012 era de 460 CUP que no llegaban a US$20 mensuales, pero el dueño de un paladar con 50 sillas que carga CUC puede ganar hasta US$20.000 al mes, o sea, 1.000 veces más.

EL DEBATE SOBRE CÓMO Y CUÁNDO UNIFICAR LAS DOS MONEDAS.

La dualidad monetaria ha sido enfrentada de forma diversa en las economías socialistas. Los chinos la resolvieron mediante el aumento de la producción y productividad que permitió revaluar la moneda nacional y eventualmente tener una moneda única tranzada en el mercado mundial.

La estrategia del big bang usada en Vietnam, a pesar de ser rápida y radical, tomó varios años para transformar el sistema; en Cuba la brecha de 2.300 % entre las dos tasas de cambio impide una devaluación súbita y por ello tendrá que ser gradual.

Existe virtual unanimidad en Cuba sobre la unificación de las dos monedas, pero desde 2003 hay un debate sobre cómo hacerla y en qué plazo. En 2008, Raúl expresó que la revaluación del CUP sería progresiva, gradual y prudente, pero advirtió que es un problema complejo que requiere un estudio profundo para evitar efectos traumáticos, por lo que la eliminación de la dualidad tomaría entre 4 y 5 años.

El VI Congreso del Partido, en abril de 2011, ratificó la eliminación de la doble moneda, pero no dio pautas sobre el plazo para la convergencia de las dos tasas de cambio, si se usará el CUP o el CUC, y cómo se hará la convertibilidad del CUP en el sector empresarial.

Dos años después, en abril de 2013, perdura la dualidad y se predice que se abolirá en 2013-2014. La mayoría de los economistas cubanos juzga que la unificación será paulatina y tomará varios años.      También hay un consenso que la unificación demandará un previo aumento notable de la producción y la productividad.

El valor del CUC tendría que ser reducido poco a poco; por ejemplo, si se cortase el cambio de 24 a 12 CUP por un CUC, sin incrementar la producción, la población compraría los artículos en las TRD por la mitad del valor previo, agotando las existencias y obligando a una nueva importación masiva de bienes que pronto desaparecería.

LOS ECONOMISTAS CUBANOS HAN OFRECIDO VARIAS RECETAS.

Juan Triana argumenta que para unificar las dos monedas hay antes que decidir cuál es la que va circular y definir la tasa de cambio con la que se efectuarán todas las operaciones.

Omar Everleny Pérez Villanueva recomienda suprimir el control de cambio a las empresas, sin tocar el cambio a la población; también se requeriría una reforma global de precios que afectaría al poder adquisitivo de la población.

Pedro Monreal nota que la unificación sin incremento de producción-productividad pondría presión sobre los precios, salarios y pensiones, por lo que primero habría que implementar la reforma estructural de la economía.

Pavel Vidal sugiere: devaluar de forma gradual el sobrevaluado CUC, darle convertibilidad al CUP en el sector empresarial, establecer una tasa de cambio más realista del CUC para que pueda libremente tranzarse en el mercado internacional, y eventualmente eliminar la doble moneda usando el CUP.

Para Hiram Marquetti, la unificación monetaria exige: recuperación económica sólida, situación macroeconómica estable y sana fiscalmente, incremento notable de las reservas financieras, reducción substancial del déficit en cuenta corriente, capacidad financiera para solventar obligaciones externas, aumento sostenido en la formación de capital, acceso en condiciones favorables al ahorro externo, y reconocimiento internacional de la moneda nacional. La mayoría de estas condiciones no se ha materializado.

PEQUEÑOS E INSUFICIENTES PASOS HACIA LA UNIFICACIÓN      La ley tributaria de 2012 que entró en vigor en abril de 2013 determina que los impuestos se paguen en CUP, aunque los trabajadores privados y los empleados de empresas mixtas perciban CUC. En enero de 2013 se aprobó la venta libre (a precios de mercado) de productos agrícolas por las cooperativas y granjas estatales (no a los campesinos privados y usufructuarios) a los hoteles y restaurantes turísticos; las ventas se pagan a un cambio de 9 CUP por un CUC (en vez de 24) y el Estado compensa la diferencia a las entidades turísticas. Pero estos son pequeños pasos y hasta ahora las reformas estructurales no han logrado un aumento substancial de la producción, lo cual es esencial para eliminar la perniciosa dualidad.

El autor de este articulo, Carmelo Mesa-Lago es Catedrático Emérito en Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh y autor de: Cuba en la era de Raúl Castro: Reformas económico-sociales y sus efectos (Madrid: Editorial Colibrí, 2012).

El tránsito hacia una sola moneda es clave para el éxito de la reforma en Cuba. Entrevista al economista Pavel Vidal Alejandro

 

Por LENIER GONZÁLEZ MEDEROS

Tras varios años de debate en medios académicos y de la sociedad civil, finalmente el Gobierno cubano ha anunciado, luego de la última reunión del Consejo de Ministros, que se tomarán los pasos correspondientes para hacer transitar la economía hacia la unificación monetaria. Espacio Laical ha albergado en sus páginas, durante más de cinco años, los debates económicos sobre la reforma en curso y, específicamente, sobre los potenciales pasos a tomar para acometer el importante desafío de la unificación monetaria. Es por ello que agradecemos nuevamente a Pavel Vidal Alejandro, el joven académico cubano que con mayor sistematicidad ha disertado sobre esta área específica de la reforma, por haber accedido a responder las preguntas formuladas por nuestra publicación sobre este importante tema.

  1. 1.      Luego de leer la (limitada) información brindada por el diario Granma sobre el inicio de la implementación un cronograma de medidas que conducirán a la unificación monetaria en Cuba, ¿cuál es, a tu juicio, el camino tomado por las autoridades cubanas para cumplimentar este objetivo?

Lo más relevante de la nota es que evidencia que, finalmente, las autoridades cubanas han llegado a un consenso en cómo enfrentar el asunto de la doble moneda, cuestión debatida en las instituciones oficiales y en la academia durante varios años. No hay muchas sorpresas en la estrategia que van a seguir, se encuentra dentro del rango de opciones más probables que se habían anticipado en los círculos académicos. Se confirma que se empieza por el sistema empresarial y luego se pasa al sector de la población, que no se afectará el valor de las cuentas de ahorro, que será un proceso gradual, que implica una devaluación del tipo de cambio del peso cubano en la empresa (1CUP:1USD) para acercarlo al tipo de cambio de la población (24CUP:1USD) y que el peso cubano se quedará como único signo monetario nacional en el futuro.

Antes de publicarse la nota, ya habían aparecido algunas señales que igualmente apuntaban a una estrategia que tendría estas características y que, además, seguiría el camino del resto de la reforma de organizar inicialmente experimentos y, posteriormente, generalizarlos en base a las experiencias obtenidas. Por ejemplo, desde 2012 se estableció la utilización de un tipo de cambio especial de 7CUP:1USD para las transacciones directas entre las cooperativas agrícolas y los hoteles y restaurantes estatales. Aunque oficialmente tal decisión no se reconoció como una devaluación, de facto la decisión crea una nueva tasa de cambio especial para dichas operaciones. Más adelante, en 2013, mediante la Resolución 9 del Ministerio de Finanzas y Precios, este tipo de cambio especial se incrementó a  10CUP:1USD.

Otra pista sobre los futuros cambios monetarios apareció en el experimento que comenzó en 2013 con un grupo de empresas estatales. Las empresas seleccionadas han tenido mayores facultades para su gestión económica y financiera y realizan sus operaciones y llevan su contabilidad en pesos cubanos empleando un tipo de cambio de 10CUP:1USD. Una tercera señal se encuentra en las recién creadas cooperativas de servicios de transporte, las cuales tendrán la posibilidad de adquirir los insumos importados y nacionales como el combustible, neumáticos, partes, piezas y otros, no al tipo de cambio oficial de 1CUP:1USD sino con un tipo de cambio de 10CUP:1USD.

Es decir, ya habían aparecido ensayos de devaluación del tipo de cambio oficial y de poner a operar a las empresas con una única moneda. Los experimentos, de hecho, asumen una devaluación del peso cubano en la empresa bastante significativa, el tipo de 10CUP:1USD representa una devaluación de 900% en relación al tipo de cambio oficial 1CUP:1USD. Como el tipo de cambio del peso convertible se mantiene en 1CUC:1USD, ello implica que 10CUP:1CUC para las empresas.

Llegado a este punto, faltaría ahora conocer cómo y cuándo estos experimentos se van a generalizar al resto del sector empresarial y de qué manera continuará la devaluación del tipo de cambio oficial hasta converger con el tipo de cambio de la población, actualmente fijado en 24CUP:1USD (implica que 24CUP:1CUC). También es decisivo conocer cuáles han sido, hasta el momento, los efectos de devaluar en 900% el peso cubano y cómo se manejarán en el futuro los impactos cuando más sectores se incorporen al nuevo tipo de cambio, tomando en cuenta que la devaluación tiene beneficios pero también costos.

  1. 2.      ¿Cuáles serían estos costos y beneficios, tanto para el sector empresarial como para la población?

Los precios relativos y resultados financieros de las empresas se transforman con la devaluación del peso cubano. Los perjudicados serían los balances financieros que presenten descalce cambiario, es decir, que sus deudas en pesos convertibles y divisas sean superiores a sus activos en esas monedas, y las empresas que presenten altos costos en pesos convertibles y divisas. Las instituciones que dispongan de una situación contraria a la anterior serán favorecidas con la medida. La devaluación creará presiones inflacionarias y estrés en la situación financiera de las empresas, pero dirigidos a promover balances que reflejen de manera más precisa los hechos económicos. De esta manera se estaría creando un ambiente de mayor transparencia en la medición económica y favoreciendo las señales correctas de precio para la toma de decisiones. No se debe olvidar que el tipo de cambio oficial de 1CUP:1USD tiene hoy completamente deformada casi toda la medición de los activos, pasivos, costos e ingresos de las empresas.

Los principales beneficios de la devaluación se ubicarían en los exportadores, los cuales verán incrementada su rentabilidad y competitividad. Asimismo, los productores nacionales apreciarán una mejora relativa de su competitividad frente a los bienes y servicios importados. Cuando se concreten el resto de los pasos de la estrategia monetaria y la economía comience a funcionar integralmente con el peso cubano y esta sea una moneda convertible, entonces se apreciarán otros beneficios. La economía quedará más integrada e interrelacionada, se estarían eliminando segmentaciones y fomentándose la aparición de encadenamientos entre las organizaciones, y se estaría promoviendo una mayor oferta de bienes y servicios de consumo en pesos cubanos. El mercado doméstico sería más atractivo para la inversión extranjera, pues se amplían sus oportunidades que hoy están limitadas a las exportaciones y a los sectores que operan en pesos convertibles. El inversionista extranjero podría integrarse más con la empresa nacional y, de esta manera, reducir sus costos y al mismo tiempo extender un mayor efecto multiplicador sobre la economía doméstica.

En cuanto a la población, hay que reiterar que la eliminación de la dualidad monetaria no tendrá efectos directos e inmediatos significativos. Ya la población sufrió el efecto directo de la devaluación de la tasa de cambio en los años 90, ya los mercados agropecuarios y todos los negocios privados trabajan desde los años 90 con la tasa de cambio de 24CUP:1USD. Obviamente, multiplicar por 24 los precios de los mercados que operan en pesos convertibles para llevarlos a pesos cubanos no tiene casi ninguna implicación para la población.

En caso que este tipo de cambio (conocido como el tipo de cambio de Cadeca) se modifique durante el proceso de unificación cambiaria, la nota oficial aclara que se buscará la manera para que no afecte el valor de las cuentas de ahorro. Se puede tomar como referencia las medidas tomadas en 2004 para sustituir el dólar estadounidense por el peso convertible, las cuales se anunciaron con anticipación para que la población pudiera ajustar sus activos monetarios al nuevo escenario. Sin embargo, no se deben albergar muchas esperanzas en relación a una eventual revaluación del tipo de cambio del peso cubano en Cadeca, las experiencias internacionales indican que en situaciones de tipos de cambios múltiples la convergencia siempre tiende al tipo de cambio más alto (más devaluado) que es el que usualmente está más cercano al equilibrio.

Ahora bien, sí podrían ocurrir efectos indirectos en la población dado que la devaluación afecta a la empresa, y esta paga salarios e interviene en la cadena de valor que influye en los precios de bienes y servicios de consumo. Por tanto, es necesario conocer cómo las autoridades manejarán estos impactos potenciales en los salarios y en los precios al consumidor, es decir, cómo manejarán las implicaciones inflacionarias de la devaluación. Si dejarán, por ejemplo, que las empresas beneficiadas por la devaluación puedan pagar salarios más altos a sus trabajadores, o que el incremento de los costos de producción en pesos cubanos pueda ser cargado a los precios que perciben los consumidores finales.

En el mediano plazo se debe esperar que toda la economía en su conjunto, incluyendo a la población, gane con la reforma monetaria. Disponer de un tipo de cambio que no esté sobrevaluado y contarse con una única moneda para todas las transacciones económicas implica mejorías en la eficiencia, la competitividad, la integración empresarial y fortalece el mercado doméstico.

  1. 3.      Hagamos un ejercicio de creatividad. Imaginemos que has sido consultado por el Gobierno cubano para asesorar la estrategia hacia una unificación monetaria en Cuba. ¿Qué elementos crees que no debe dejar de ser tenidos en cuenta?

Hay varios factores, pero creo que se destacan dos como los más claves. El Gobierno debe manejar con inteligencia dos brechas que aparecerán en el proceso de eliminación de la dualidad monetaria.

La primera es la brecha temporal que existe entre los costos y los beneficios de la devaluación del tipo de cambio oficial. Los costos son ciertos y se manifestarán en el corto plazo generando estrés en los balances de las empresas e inflación. Mientras que los mayores beneficios se apreciarán en el mediano plazo y son beneficios potenciales que deberán aprovechar las empresas estatales, sobre las cuales siempre pesa la duda en cuanto a su capacidad para reaccionar ante un nuevo marco de incentivos, en particular en una economía centralmente planificada y donde la burocracia ha venido rezagando la reforma. Es por ello que hace falta garantizar, primero, una política fiscal que defina un grupo de medidas compensatorias transitorias para las empresas que reciban los costos inmediatos de la devaluación pero con potencialidades de sacar provecho de las nuevas oportunidades cambiarias. Segundo, es necesario garantizarle a las empresas estatales la autonomía necesaria para que respondan a los incentivos que genera la devaluación del tipo de cambio, de tal manera que se materialicen los beneficios potenciales y se superen los costos de corto plazo. La capacidad efectiva de respuesta de la empresa estatal marcará la diferencia entre los costos y los beneficios de la devaluación.

La segunda brecha se encuentra entre las expectativas que tiene la población sobre la eliminación de la dualidad monetaria y los resultados que verdaderamente se pueden alcanzar. La reforma monetaria evidenciará que la dualidad monetaria no es la principal responsable del bajo poder adquisitivo del salario ni de las desigualdades como erróneamente se tiende a pensar. Estos son asuntos con determinantes estructurales y no solo monetarios. La baja productividad del sector estatal es la causante última de los bajos salarios y, en correspondencia, la que provoca las desigualdades en relación a otras fuentes de ingresos familiares. La dualidad monetaria influye en esta situación en la medida que dificulta la actividad del sistema empresarial pero no es el único factor que se necesita transformar para impulsar la productividad y los salarios estatales.

La primera brecha requiere de un diseño de política fiscal y de un replanteamiento del marco regulatorio dentro del cual opera la empresa estatal, mientras que la segunda brecha requiere de un manejo puramente político.

  1. 4.      ¿Cuánto pesa la unificación monetaria en Cuba para el éxito global de la reforma económica que realiza el Gobierno del presidente Raúl Castro?

La devaluación del tipo de cambio oficial y el tránsito a una economía con una sola moneda son sumamente necesarios para el éxito del resto de la reforma. Tiene altos costos para el funcionamiento del sistema empresarial, y en correspondencia, para todos los ciudadanos. No se puede evadir o seguir postergando más tiempo. Por eso todos debemos estar contentos con la nota que oficialmente anuncia que ya está decidido un cronograma de implementación para la reforma monetaria.

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