Irak, la sintaxis del conflicto

Pablo Gandolfo

Tomado de: Rebelión

Estados Unidos anunció que combatirá a la fuerza terrorista que creó. El actual conflicto en Irak, es hipercomplejo, con múltiples actores y alineamientos variables. Muy distinto al de 2003 donde, de un lado se encontraba Estados Unidos y enfrente todo lo que se le oponía. La actual política estadounidense, está llena de intrigas, dobleces, incógnitas y aún errores. Aquí, intentamos explicar los contornos de la situación presente. 

El sentido común construido por los medios de comunicación, señalaba que el ataque del Ejército Islámico (también conocido como Califato, EI, ISIS, ISIL o DAESH) contra Irak, proviene de una guerrilla ajena a los intereses de Estados Unidos; que el gobierno irakí era sumiso a las órdenes de Washington y que por lo tanto el Departamento de Estado no tenía ningún interés en que una fuerza irregular ataque a su gobierno.

Esa configuración del conflicto, dictada por un sentido común que se apoya en informaciones y omisiones que siembran los medios masivos de información, es falsa. La configuración del conflicto actual, es muy distinta.

Irak: La sintaxis del conflicto

1 – La guerrilla sunita responsable del ataque contra Irak, denominada Estado Islámico, no es una guerrilla sino una combinación de fanatismo con base en ideas arcaicas y de fuerza militar mercenaria.

2 – Tiene su origen en las fuerzas irregulares armadas por la OTAN para derrocar al gobierno libio de Muamar Khadafi. Una vez cumplida esa misión, los mercenarios fueron trasladados a Siria para derrocar al gobierno de Bashar al Assad. Fracasada esa tarea, que tenía como objetivo de máxima terminar con la unidad nacional de Siria, estas fuerzas se trasladaron ahora a Irak.

3 – Esta fuerza de combate fue armada por Estados Unidos y hasta el momento se dedicó a ejecutar objetivos geopolíticos del Departamento de Estado. Algunos de sus combatientes podrán encontrar motivación subjetiva en su fé musulmana. Pero eso es apenas una anécdota personal de cada uno de ellos. El curso objetivo concreto en el que se inscribe su accionar es el de la estrategia estadounidense para Medio Oriente. Si esos combatientes creen estar haciendo otra cosa (incluso la contraria, como combatir a los infieles), eso solo prueba la eficiencia de los servicios secretos estadounidenses para lograr que otros hagan lo que esos servicios quieren, creyendo que lo hacen por motus propio.

4 – El contexto en el que esta fuerza mercenaria ataca a Siria y luego a Irak, es tras la firma de un acuerdo para construir un gasoducto que parta de los grandes campos gasíferos iraníes, atraviese Irak y salga al Mediterráneo a través de Siria. Irak, que había sido ocupado por Estados Unidos y que debía carecer de cualquier atisbo de independencia, participaba de un proyecto que modificaba radicalmente la geopolítica del gas, en sentido adverso a los intereses de Washington. ¡Una irreverencia inadmisible!

5 – Ese gasoducto estaba destinado a satisfacer la demanda europea. Se sumaba a la dependencia que el viejo continente tiene del gas ruso. Irán y Rusia son las dos mayores reservas de gas del mundo. La dependencia hacia esos países, ambos enfrentados con Estados Unidos, haría retroceder la preponderancia estadounidense en el viejo continente e incrementaría la influencia de sus enemigos. Estados Unidos busca controlar las rutas que trasporten el gas de Medio Oriente a Europa como forma de contrarestar el peso de Rusia y para tener una posición de fuerza respecto a Europa.

6 – La magnitud y las consecuencias del proyecto de gasoducto Irán-Irak-Siria, justifican desde la óptica estadounidense la realización de cualquier esfuerzo con tal de evitarlo. La geopolítica del gas y en particular el abastecimiento europeo, está detrás de los conflictos sirio, irakí y ucraniano. Estados Unidos busca manipularlos, para que la UE avance en la dirección de abastecerse en oferentes más dóciles, como Qatar. Además impulsa la hipérbole del shale gas y se ofrece como exportador.

7 – El primer objetivo de la fuerza mercenaria armada por la alianza encabezada por Estados Unidos fue derrocar al gobierno sirio y balcanizar ese país. De este modo se evitaba el gasoducto restando el eslabón sirio. Además, permitía a la alianza agresora apropiarse de las reservas gasíferas inexploradas en la costa del mediterráneo oriental. Ese intento fue derrotado militarmente por Siria en el plano interno (con la colaboración del Hezbolla libanés y del Partido de los Trabajadores Kurdos, PKK) y por Rusia en el externo (evitando el bombardeo estadounidense).

8 – La creación de un califato, por parte del Estado Islámico en la zona centro de Irak, cumple el objetivo de impedir la construcción de ese gasoducto, ahora mediante el eslabón irakí. El Estado Islámico le garantiza al Departamento de Estado algo que le resultaba imprescindible y que no le garantizaba el gobierno irakí de Al Maliki. Por eso no se puede afirmar que Estados Unidos apoyaba al gobierno irakí en detrimento del Estado Islámico. Washington juega a mil bandas en un conflicto plagado de actores e intereses cruzados. No hay aquí, apenas dos bandos.

9 – Según reveló el PKK kurdo, la ofensiva del ISIL sobre Irak, estuvo coordinada con el ala proimperialista de los kurdos irakíes encabezada por Massud Barzani. Esta organización revolucionaria dio a conocer las actas de una reunión realizada el 1º de junio de 2014 en Amman, capital de Jordania. Esto termina con el mito de que el ISIL avanzó sobre Irak por cuenta propia. Fue un movimiento coordinado, avalado por Estados Unidos y sus aliados, y con la complicidad interna de sectores irakíes. Por eso la avanzada fue veloz y no encontró resistencia.

10 – Esta interpretación es avalada también por la declaraciones del ex primer ministro irakí Nuri al-Maliki quién, aún estando en funciones acusó al gobierno de la región kurda de albergar en su capital, Erbil, el cuartel general del Emirato Islámico. El presidente del gobierno autónomo kurdo, Massud Barzani, respondió calificando al primer ministro iraquí de «histérico». Vemos entonces que el descuartizamiento de Irak fue un movimiento coordinado, con la anuencia de Washington.

11 – Que Estados Unidos bombardee al Estado Islámico no quiere decir que no sea su criatura; que le entregue armas, tampoco quiere decir que lo apoye irrestrictamente. Realiza un equilibrio. Si Siria amenaza con exterminar a sus agresores, le entrega armas para que pueda resistir ese intento. Si su criatura amenaza con extenderse mas allá de lo conveniente, los cazabombarderos le recuerdan cual es el límite.

12 – Irak se encuentra ahora balcanizado en tres regiones. La zona sur donde gobierna lo que queda del estado irakí y con mayoría chiíta; al norte la zona kurda manejada por el ala proimperialista de ese pueblo; en el centro el Estado Islámico dirigido por un sunismo fanático. La balcanización garantiza la sumisión que el gobierno irakí (el de Al Maliki, que cayó hace pocas semanas) no garantizaba. Por su parte, los cristianos que se encontraban en al zona sunita, fueron expulsados por esta fuerza terrorista armada por Estados Unidos.

13 – Las líneas anteriores, fueron escritas previamente al discurso de Barack Obama del miércoles 10 de septiembre donde anunció que redoblará el involucramiento de Estados Unidos en Irak. ¿Cómo interpretamos este paso? Vayamos a las palabras de Obama: “Por ello he insistido en que medidas adicionales por parte de Estados Unidos dependerán de que los iraquíes formen un gobierno inclusivo, lo que han hecho en los últimos días”. El ataque de los mercenarios contra Irak sirvió a la Casa Blanca para cambiar al gobierno de Al Maliki y formar uno nuevo que satisface los intereses norteamericanos, según nos informa el Presidente. Seguramente, Estados Unidos obtuvo garantías de ese gobierno; luego de obtenidas, Obama dio su discurso, anunciando el involucramiento en Irak.

14 – Otros dos motivos, llevan al involucramiento. El ISIS no respetó los límites geográficos a los que debía atenerse en Irak, al penetrar en la zona kurda. Allí operan Chevron y Exxon-Mobil y en ese subsuelo yacen más de 40.000 millones de barriles de petróleo y 6 billones de metros cúbicos de gas. El tercer motivo -una bagatela- es que la barbarie de los yihadistas supera cualquier límite. Persiguen a todas las minorías religiosas expulsándolos del territorio o asesinándolos. No es que al Pentágono ese detalle lo conmueva, pero a veces es necesario disimular. Recordemos que el Papa, se pronunció enfáticamente sobre el tema.

15 – La presencia de los mercenarios del ISIS, también se verifica útil en Siria. En el mismo discurso: “Al otro lado de la frontera, en Siria, hemos incrementado nuestra ayuda militar a la oposición” ¡Obama admite que estará entregando armas a grupos irregulares! Repite el accionar que creó el monstruo que ahora quiere combatir. Sigue Obama: “Esta noche, volví a solicitar al Congreso que nos otorgue autoridad y recursos adicionales para capacitar y equipar a estos combatientes. En la lucha contra el ISIL, no podemos confiar en el régimen de Assad…”.

16 – Hasta hace pocos días, la oposición siria eran los mismos que ahora se combate en Irak. Entonces ¿a quién se le estará entregando armas? A otro sector de lo que denominan “oposición siria” y que no son más que otros retazos de una fuerza militar mercenaria. Lo que distingue a ese sector, no es ser más moderado o democrático, sino que, por disputas de poder, está enfrentando al ISIL o Estado Islámico. Así Estados Unidos continuará abasteciendo de armas a un grupo que al mismo tiempo combatirá contra el ISIL y contra el gobierno de Bachar Al Assad. Verificamos que el ISIL sigue siendo útil para, con su excusa, armar a otros grupos que seguirán jaqueando a Siria. Esa es la hipótesis más benigna. En otra, más cínica, cabe preguntarse sino será el propio ISIL, en caso de que resulte útil, el que reciba armas en Siria mientras se lo combate en Irak.

17- La incógnita que resta despejar, es cuanto empeño pondrá la Casa Blanca para combatir al ISIL: si buscará destruirlo rápidamente o si preferirá mantenerlo en la escena. En principio, todo parece indicar que la alternativa elegida será mantenerlo en escena. En el propio discurso de Obama quedó planteada la ambivalencia: “junto con nuestros amigos y aliados para degradar y, en ultima instancia, destruir al grupo terrorista conocido como ISIL”. Degradarlo y no destruirlo, permitirá a Estados Unidos usar al ISIL contra sus contrincantes cuando sea necesario. El fiel de la balanza entre una y otra opción estará dado por las garantías y concesiones que obtenga de los distintos actores en juego en la región, principalmente del gobierno irakí.

18 – La segunda incógnita, íntimamente ligada a la primera, es si permitirá la reconstitución de la unidad nacional iraquí o si preferirá mantener el equilibrio inestable de una balcanización de facto. Aún con un gobierno pro-estadounidense, la opción más probable es la segunda, ya que ofrece mayores garantías, comulga con la estrategia de rediseñar Medio Oriente, y permite guardar la carta -para jugarla cuando sea necesario- de la balcanización formal.

19- El perdedor de este capítulo (solo de este capítulo) de la debacle irakí es Irán. Ya no cuenta con el gobierno de Al Maliki en Bagdad y el sunismo fanático (Irán es de mayoría chiita) tiene en su poder un fragmento de territorio necesario para construir gasoductos dirigidos hacia el mediterráneo. Recordemos que uno de los financistas del ISIL fue Qatar, competidor directo de Irán, como productor de gas.

20 – El Ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, resumió con exquisita ironía la situación: “Nos solidarizamos con los dirigentes iraquíes y con el pueblo iraquí, los que deben restablecer la paz y la seguridad en su país, pero las acciones de nuestros socios occidentales causan muchas preguntas”.

La movilidad constante de alineamientos contrapuestos y la inestabilidad de la situación, garantizan que este cuadro no es el definitivo y las preguntas seguirán multiplicándose. Tal vez, uno de los capítulos subsiguientes, sea iniciar el desmantelamiento de Arabia Saudita

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