Qué contento me puse hoy cuando desperté
y el cielo era nubes viajeras como ayer.
A ratos me parece que no habrá despertar,
que no veré las nubes pasando nunca más.

Veo navegando nubes de alivio.
Qué alivio la infinita viajera en la visión.
Veo navegando nubes de alivio.
Qué alivio, pasajera de la brisa, tu canción.

Las nubes me acompañan desde cuando las vi
y a su marcha encantada me invitan a subir.
Las nubes me revelan algo de eternidad,
con su paso en el viento de siempre y de jamás.

Todo lo que me falta, todo lo que no sé,
lo aparecen las nubes y lo esconden también.
Cuando ya no despierte me volveré algodón
y me iré con las nubes en busca de mi amor.

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